Cuando tienes una empresa sabes que, por cada servicio que hagas o producto que vendas has de ofrecer una factura al cliente para que éste tenga un resguardo de lo que ha comprado y, si llega a ser necesario, una prueba de que ese producto lo ha comprado en tu tienda y no en otra.
Sin embargo, aunque a fin de año hagas un recuento de las facturas, que has de tenerlas presente de cara a Hacienda, lo cierto es que éstas no se pueden tirar así como así. El periodo mínimo en el que deben estar las facturas en nuestro poder es de 5 años. Es decir, que si vendes o haces un servicio en 2010, hasta el 2015 no deberías tirar las copias de las facturas porque son pruebas por si sucede algo.
De hecho son muchos los autónomos que suelen almacenar las facturas mucho más tiempo, más ahora que ...