Cuando pensamos en alguien que tiene su propia empresa lo primero que se nos viene a la cabeza es que tiene suerte porque no tiene que aguantar a ningún jefe, porque puede hacer lo quiera cuando quiera. Pero la realidad está mucho más lejos de esos pensamientos y, lo que no se ve a simple vista, es que crear una empresa tiene muchísimos inconvenientes.
Algunos de esos inconvenientes son:
Nunca se descansa. La empresa es tuya y por tanto tú eres el responsable de que salga adelante. Por tanto, aunque tu jornada laboral sea de 8 a 8, lo más seguro es que en tu casa también acabes trabajando para la empresa. Es algo que no se puede evitar, estar siempre pensando en el trabajo.
El estrés es mayor. Al no depender de nadie más que de uno mismo los nervios y el estrés es mayor porque son muchas las responsabilidades que conlleva ...
Tienes una idea, sabes que puedes llevarla a cabo y estás dispuesto a invertir tu tiempo y tu dinero en algo en lo que confías al 100% que sabes que podría funcionar. Eso está bien, es el primer paso para avanzar y crear una empresa ya que si tú mismo no eres capaz de conseguir confiar, nadie lo va a hacer.
Sin embargo, no todo es tan fácil y lo cierto es que hay muchos baches por los que se tienen que pasar que hacen que uno acabe echando el cierre a la empresa en el primer año de vida de la misma.
Las dificultades son importantes, por supuesto, pero también se les puede hacer frente con ideas, soluciones, remedios. Un problema no es algo que no tiene solución, sino algo a lo que hay que buscar solución.
Entre las dificultades que vas a encontrar están:
Fidelizar el cliente. Un cliente no nace ...