Cuando pensamos en alguien que tiene su propia empresa lo primero que se nos viene a la cabeza es que tiene suerte porque no tiene que aguantar a ningún jefe, porque puede hacer lo quiera cuando quiera. Pero la realidad está mucho más lejos de esos pensamientos y, lo que no se ve a simple vista, es que crear una empresa tiene muchísimos inconvenientes.
Algunos de esos inconvenientes son:
Nunca se descansa. La empresa es tuya y por tanto tú eres el responsable de que salga adelante. Por tanto, aunque tu jornada laboral sea de 8 a 8, lo más seguro es que en tu casa también acabes trabajando para la empresa. Es algo que no se puede evitar, estar siempre pensando en el trabajo.
El estrés es mayor. Al no depender de nadie más que de uno mismo los nervios y el estrés es mayor porque son muchas las responsabilidades que conlleva ...